Antonio Maestre publica Me crie como un fascista, un libro que incomoda desde el título y que no se limita a señalar el auge de la extrema derecha desde fuera. El periodista parte también de su propia experiencia para preguntarse cómo se construyen ciertas formas de mirar el mundo, qué papel juegan la masculinidad, la pandilla, la vergüenza, la violencia y la necesidad de pertenecer.
En esta entrevista en Atrapalibros hablamos de radicalización juvenil, de odio cotidiano, de antifascismo, de redes sociales, de clase y de los mecanismos emocionales que pueden convertir a un grupo de chicos en terreno fértil para ideas autoritarias.
La conversación entra también en una zona más personal: el coste emocional de la exposición pública, la depresión, la presión de aparentar fortaleza y la dificultad de sostenerse cuando el debate político se convierte en ruido, ataque y desgaste.
Me crie como un fascista no propone una explicación cómoda ni una coartada. Obliga a mirar de cerca cómo se aprende el odio, cómo se normaliza y cómo se puede desaprender.












