Antes de Julio César hubo otro hombre dispuesto a llevar Roma hasta el límite. Se llamaba Lucio Cornelio Sila, nació patricio, cayó en desgracia y aprendió pronto que en la República romana la nobleza de sangre no servía de mucho si no iba acompañada de dinero, alianzas y una buena dosis de crueldad.

En Sila, el origen del dictador, Álvaro Pavón nos lleva a la Roma del 121 a. C., una ciudad todavía lejos del Imperio, pero ya atravesada por la violencia política, las ambiciones familiares, las rivalidades sociales y una idea cada vez más frágil del poder. Sila es joven, ha sido desheredado por su padre y mira desde los márgenes un mundo al que cree pertenecer, aunque ese mundo se empeñe en recordarle que no tiene sitio.

Ahí empieza una de las preguntas más interesantes de la novela: cómo se forma un dictador. No desde la estatua ni desde el nombre que ha llegado a los manuales de historia, sino desde el resentimiento, la supervivencia, la inteligencia, el deseo de ascenso y las pequeñas decisiones que van endureciendo a un hombre.

En esta entrevista de Atrapalibros hablamos con Álvaro Pavón sobre la Roma anterior al Imperio, sobre la crisis de la República, sobre Sila antes de convertirse en Sila y sobre ese mundo político donde la amistad, la lealtad y la traición podían cambiar de lado con demasiada facilidad.

Dale al play y acompáñanos en esta conversación con Álvaro Pavón.

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