En Atrapalibros nos gusta cuando una novela te engancha por la intriga… y se queda por lo que cuenta de fondo. Amada Carlota, de Marta Robles, es exactamente eso: un relato con tensión de thriller y una carga emocional que no se apaga al cerrar el libro.
La historia avanza alternando tiempos y reconstruye una vida marcada por la presión social, los silencios y la violencia soterrada: Magdalena, una joven asturiana obligada por su entorno a aceptar un destino que no eligió. Su testimonio —recogido en un diario íntimo— será leído años después por su hija, y esa lectura funciona como una llave: abre puertas que alguien intentó mantener cerradas y deja al descubierto abuso de poder, hipocresía moral y dolor heredado.
Pero Amada Carlota no se queda en el drama ni en la nostalgia: también es novela negra con nervio. La autora sitúa el foco en una investigación que conecta pasado y presente y en la que aparece el detective Toni Roures, un personaje curtido en guerras y desengaños, enfrentado aquí a un misterio íntimo que afecta a lo más frágil: la vida de la mujer que ama. En esta entrega, además, cobra especial relevancia la jueza Carlota Aguado, cuya implicación personal y profesional añade capas de complejidad a la trama.
¿Por qué leerla?
- Porque combina intriga y emoción.
- Porque pone nombre a lo que durante décadas se silenció: violencia de género, abuso, clínicas clandestinas, bebés robados, y la huella que todo eso deja.
- Porque está escrita con una mirada clara: la intriga conduce, pero lo importante es lo que revela.










