Rafael Tarradas Bultó © Emilio Morales

Italia, 1938. Hitler visita el país invitado por Mussolini y contempla algunos de sus grandes tesoros artísticos. En ese contexto histórico sitúa Rafael Tarradas Bultó El falsificador, una novela que comienza cuando el régimen pone los ojos en un cuadro perteneciente a la familia Viel.

Flavia Viel se niega a aceptar que puedan arrebatarles una obra que forma parte de su historia familiar. El cuadro es Colomba Corsini, un supuesto Botticelli que parece arrastrar siglos de historia, aunque nunca existió fuera de las páginas de la novela.

Recuperarlo obliga a Flavia a buscar a Juan Rezola, un falsificador español al que conoce muy bien. Entre ellos hubo una historia de amor que terminó cuando ella descubrió a qué se dedicaba. Ahora Flavia está casada, Juan vuelve a entrar en su vida y aquello que quedó pendiente entre ambos se mezcla con un plan que depende precisamente del talento que los separó.

Tarradas encuentra parte de la inspiración para Rezola en una figura real conocida como «El Español», un misterioso falsificador de arte medieval cuya identidad nunca llegó a descubrirse. Sus obras engañaron durante años a expertos y museos y algunas terminaron adquiriendo valor precisamente por haber sido realizadas por él.

La Historia entra también en la novela a través de Ranuccio Bianchi Bandinelli. El historiador del arte acompañó a Hitler y Mussolini durante la visita del dirigente nazi a Italia y llegó a plantearse la posibilidad de acabar con ambos. Tarradas utiliza aquel episodio real para construir una trama en la que conviven personajes ficticios y figuras históricas, mientras alrededor de Mussolini empiezan a hacerse visibles intereses y oposiciones muy diferentes.

El arte cambia de significado a medida que pasa de unas manos a otras: puede ser memoria familiar, objeto de deseo, instrumento político, mercancía o materia prima para una falsificación. Y alrededor de esa idea aparece otra pregunta que atraviesa la novela: qué ocurre cuando el engaño deja de servir únicamente al fraude y se convierte en una manera de recuperar aquello que ha sido arrebatado.

En Atrapalibros hablamos con Rafael Tarradas Bultó sobre Flavia Viel y Juan Rezola, el cuadro que pone en marcha la historia, la figura de «El Español», la fascinación de Hitler por el arte, Mussolini, Bianchi Bandinelli y una Italia de 1938 cuyos personajes todavía desconocen todo lo que está a punto de ocurrir en Europa.

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